lunes, 28 de mayo de 2012

Estoy hecha un lío. Explícame cómo va el juego porque creo que perdí las reglas desde el principio. Quiero ser sincera y por eso volveré a decirte que sigo esperando cada día que parpadee esa luz en mi móvil o que simplemente me contestes a ese saludo que te hago cada día olvidando que no quieres contestar o que si hablamos es cuando tú quieres.
Entiendo muchas cosas, comprendo todos los obstáculos, pero si sigo intentandolo cada día es porque algo me dice que la cosa no acaba y quién sabe que puede pasar mañana. La ilusión es lo último que se pierde, lo que siempre nos queda.
Dime a dónde va la felicidad cuando desaparece... Dime si es felicidad lo que nos hace falta o cual es el error, prometo corregirlo.
Quiero demostrarte que me importas, que sigues presente y que aunque la distancia me afecta muchas veces no es un gran obstáculo.
Hoy he pensado en ti. En qué pasará este verano, en si se repetirán esos tres días de abril o eso se quedará en un recuerdo.
No pienso pedirte nada, ni que me contestes algún día, sólo quiero que cuando lo hagas sea porque verdaderamente quieres, eso sí, ten presente que yo siempre querré.

domingo, 20 de mayo de 2012

Porque no se qué ha cambiado, aunque ni siquiera si se algo ha cambiado.
Todo empezó porque nosotros quisimos y si ahora hay algo difícil es nuestra culpa, nosotros lo hemos hecho así. Yo por mi parte lo doy todo aquí y allí. Me da igual ahora mismo el número de kilómetros que nos separan. Sólo me importa la semana que tuvimos y lo que pueda pasar. Por mas que lo intento sigo pensando que ahora no puedo quedarme quieta, es más ahora es cuando tengo que darlo todo, arriesgarlo si de verdad me importas, y como tú sabes me importas. Ahora aun me queda mucho para verte de nuevo pero voy a seguir dándotelo todo ahora lo dejo en tus manos .

miércoles, 16 de mayo de 2012

Y ahora, ¿qué piensas? Quise llegar y decírtelo todo con un abrazo. Susurrarte al oído que te había echado de menos todo este tiempo y que ahora te necesitaba, que quería aprovechar el tiempo minuto a minuto. Pero nos pudo el orgullo a los dos supongo, y acabé aprovechando el tiempo de la última forma que había pensado, sin ti. Pero ahora no vale arrepentirse, lo hecho hecho está, supongo que de los errores se aprende y créeme a veces vale la pena tragarse el orgullo.