Siempre estuvo ahí cuando no había nadie más. Supo que decirte cuando nadie te dirigía la palabra. Más de una vez la has dejado en ridículo para hacer creer a la gente algo que no eres aunque luego has ido pidiéndola perdón. Y realmente sólo quieres llamar la atención porque tienes miedo, sí miedo a quererla, a necesitarla todas las mañanas para ser lo primero que veas al levantarte, a mirarla y no poder evitar sacar una sonrisa, a que pronuncien su nombre y sentir ese nudo en la garganta, simplemente tienes miedo a enamorarte.
Crees que puedes mentirte a tí mismo haciéndote creer que sólo es una amiga cuando no es así y quizás, cuando lo reconozcas sea tarde, por no decir que ya lo es, eso sí ahora no lo intentes tu ya tuviste tu oportunidad y no la aprovechaste por eso hoy deja que ella sea la que este feliz y no por ti.
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